Cómo funciona un contador de palabras
Cuando nos encontramos con un texto y queremos saber cuántas palabras tiene, la solución más rápida suele ser acudir a uno de esos "contadores de palabras". Los usos son muchos y variados, pero hay una cosa clave que debes conocer sobre estos tipos de herramientas antes de utilizarlas.
Cuenta dos veces y no te equivocas (o sí). Un contador divide el texto en palabras separadas por espacios o signos de puntuación. Pero luego limpia ese texto de elementos como saltos de línea, etiquetas HTML u otros elementos artificiales que pueden haberse introducido al pegar desde un sitio web. De esa forma obtiene una versión "limpia" del texto, y ya puede trabajar con ella. La parte complicada es lo siguiente: esos contadores ofrecen dos opciones de contar las palabras, una donde los caracteres se cuentan sin incluir espacios (ejemplo 10) y otra donde sí están incluidos (ejemplo 12). Eso hace que si quieres comparar entre distintos textos puedes tener diferencias.
Más métricas que solo palabras
Más métricas que solo palabras. Estos contadores básicamente cuentan el número de palabras de un texto, pero también suelen presentar otras métricas interesantes. El recuento total de palabras siempre está ahí, claro, pero además aparece:
Número de caracteres con espacios. Es decir, cuenta cada caracter del texto, incluyendo espacios.
Números de caracteres sin espacios. Cuenta cada caracter del texto, excluyendo los espacios.
Párrafos. Cuenta cuántos párrafos hay en el texto.
Oraciones. Cuántas oraciones completas.
Densidad de palabras. Muestra cuál es el promedio de palabras por página, por ejemplo.
Diez palabras más utilizadas. Aquí muestra las diez palabras que más se repiten en el texto junto a su densidad.
Algunas plataformas ofrecen aún más información, como estimar el tiempo de lectura, el tiempo de habla o incluso realizar análisis de nivel del texto.
Por qué distintas herramientas no siempre dan el mismo resultado
Las herramientas pueden estar contando diferente. Si tienes un texto y le das el texto a varios contadores de palabras, quizás te den resultados ligeramente diferentes. Y eso ocurre por varias razones:
Contracciones. Si en tu texto estás usando contracciones, como "don't" o "they're", algunos tokenizadores podrían considerarlas como dos palabras en lugar de una. En este caso el contador puede arrojar un resultado incorrecto.
Palabras con guion. Algunas herramientas pueden considerar "email-marketing" como una palabra mientras que otras lo harán dividido en dos palabras, "email" y "marketing".
Guiones largos sin espacios. Lo mismo puede pasar con una palabra como "sobre-humano": algunos tokenizadores la tratarán como una sola palabra, otros como dos. El impacto aquí es menor, pero es algo que puedes comprobar.
Caracteres Unicode invisibles. Cuando copiamos contenido desde Google Docs, Notion u otras aplicaciones de escritorio pueden incluirse en el texto unos pequeños grupos de caracteres invisibles que afectan al conteo. Estos llamados artefactos Unicode pueden hacer que el contador cree que tenemos más palabras de las que realmente estamos escribiendo. Por ejemplo, la palabra "contracción" podría ser interpretada como si tuvieran tres palabras.
Solución práctica. Si estás preocupado por obtener datos correctos, lo mejor que puedes hacer es probar con un parrafo corto de ejemplo en ambas herramientas para ver cuál da la opción que más se adapta al que necesitas. Una vez conocida la discrepancia, simplemente ajusta el texto que entregues según sea el contador del cliente.
En qué situaciones resulta útil
Escenarios prácticos. Existen multitud de escenarios en los que estos contadores de palabras y caracteres son útiles, pero aquí tienes algunos ejemplos claros de uso:
Cumple con mínimos o máximos de palabras. Algunos editores ponen requisitos de longitud de texto que tienen que cumplir los redactores. Un contador ayuda a comprobarlo rápidamente.
Verifica límites de caracteres de tu plataforma o documento. A la hora de publicar en una plataforma, escribir una carta o preparar un informe de trabajo, sabrás exactamente el límite máximo que debes cumplir para evitar problemas.
Un espacio simple es casi 500 palabras. Como decíamos, si sabes aproximadamente cuántas palabras caben en una página de Word, sabrás si tu texto va demasiado largo. En este caso, podemos considerar que un espacio simple es de unos 500 palabras y el doble espacio unas 250 palabras. Esa es una indicación muy aproximada que te ayudará en cualquier caso.
Tus redes sociales tienen sus propias reglas. Las redes sociales y otras plataformas tienen sus propios contadores de palabras y de caracteres, así que cuando quieras publicar algo ten cuidado con esos detalles específicos.
Controla la densidad de tus palabras clave. Este último apartado es especialmente útil si eres escritor o redactor de SEO. Conociendo cuál es la densidad de tus palabras clave y la distribución en todo el texto, lograrás equilibrar y optimizar mejor tus contenidos.
Formatos y privacidad
Qué formatos aceptan estas herramientas. Todos estos contadores suelen permitirte insertar tu texto directamente, pero también puedes subir documentos PDF, DOCX o TXT con tus palabras y frases. Muchos de ellos incluso procesan los archivos PDF basados en texto, por lo que deberías comprobar en cada servicio si admite dichos formatos. En todos los casos la información que procesan las herramientas queda almacenada temporalmente en el navegador.
Tu privacidad está garantizada. No todas las herramientas ofrecen esa garantía, pero muchas de ellas lo hacen. En general los servidores que gestionan estas herramientas nunca reciben ni acceden a los datos que subimos, sino que todo el proceso de conteo ocurre en nuestro navegador, gracias al JavaScript que carga estas páginas. Esto asegura la privacidad absoluta de nuestros textos.