Es probable que hayas tenido la necesidad de contar cuántas palabras tienes en un texto. Si no lo has hecho ya, es posible que te encuentres con esa situación pronto. Contar las palabras puede ser útil si quieres saber cuánto vas a escribir o si estás preparando una entrega académica, pero además hay herramientas mucho más avanzadas disponibles.
Qué miden los contadores de palabras
Un contador de palabras para ensayos permite analizar el texto que tengamos ante nosotros y devuelve información cuantitativa del mismo. Es decir, nos dice exactamente cuántas palabras hay, cuántos caracteres, párrafos, etc. Eso ayuda a verificar el cumplimiento de los requisitos de extensión de nuestros textos y también gestionar esos conteos de forma sencilla y cómoda.
Además, estos contadores ofrecen muchas más opciones y posibilidades. A continuación repasamos algunos de ellos:
Palabras, caracteres y otros datos básicos. Los contadores permiten calcular de forma muy sencilla el número de palabras, pero también de caracteres y de caracteres sin contar los espacios. Estas métricas pueden ayudarnos a tener una idea rápida de cómo será nuestro texto cuando lo enviemos a imprimir, al igual que nos pueden servir para comprobar si nuestras líneas se ajustan al tamaño de página necesario para nuestra entrega.
Tiempo de lectura y tiempo de habla. Los contadores suelen mostrar el tiempo aproximado que tardará alguien en leer nuestro texto. El cálculo es sencillo: asumimos que el lector lee 240 palabras cada minuto. También indican cuánto tardaría en leer nuestro texto si lo pronunciáramos en voz alta, suponiendo un ritmo promedio de 150 palabras por minuto. Este segundo dato puede ser especialmente útil si queremos saber cuánto durará un discurso o una charla, y sirve como referencia para planificarlas.
Densidad de palabras clave. Un aspecto importante de un buen ensayo es que tenga una densidad adecuada de palabras clave. Por ejemplo, si buscamos contenido relacionado con "contadores de palabras" podremos ver cómo está planteada la palabra "palabra" en todo nuestro texto. En este sentido, muchos contadores incluyen análisis de densidad de palabras clave, lo cual ayuda tanto a quienes trabajan textos orientados a búsqueda como a los redactores de textos académicos o periodísticos.
Nivel de legibilidad. Uno de los problemas de los textos académicos o escritos para publicaciones periódicas son las frases largas, que hacen difícil su lectura y comprensión. Algunos contadores ofrecen un análisis sobre el nivel de legibilidad de nuestros textos, indicando por ejemplo cuántas palabras tiene la media de las frases. Cuanto mayor sea este valor, más difíciles de leer serán nuestras frases.
Estadísticas de palabras repetidas. Otra opción interesante es la posibilidad de analizar las palabras más repetidas dentro de nuestro texto. Esto ayuda a identificar aquellos vocablos que aparecen demasiadas veces, lo que podría hacer nuestro texto parecer menos profesional o creativo.
Cómo acceder a ellos
Los contadores de palabras pueden ser encontrados tanto en aplicaciones como en webs dedicadas exclusivamente a esta función. Normalmente son gratuitos y ofrecen todas estas características, incluso si necesitas contar un documento PDF. Para utilizarlos solo debes subir tu archivo o pegar el texto directamente y luego pulsar el botón de "Contar".
Formatos compatibles. La gran mayoría de los contadores son capaces de contar el texto contenido en un fichero PDF, aunque quizás el resultado obtenido puede ser impreciso si el formato no es ideal. Otros contadores también aceptan archivos DOCX u otros formatos de texto, mientras que algunos ofrecen versiones online de uso móvil donde podemos introducir el texto directamente desde nuestra app.
Conteo de palabras real en la evaluación académica
Contar palabras puede llegar a ser una condición indispensable para poder entregar un trabajo académico. En un ensayo habitual tendremos unas pautas precisas de extensión mínima o máxima, y si vamos desapareciendo por debajo de esa extensión nos ponen en problema.
Ensayos cortos. Como decíamos, el objetivo es que nuestro ensayo sea suficientemente largo. Eso no siempre es fácil porque esas instrucciones a menudo no están bien definidas. Pero si somos conscientes de cómo va quedando nuestro texto podremos evaluar si es demasiado corto o largo para la asignatura.
Ejemplos prácticos. Un ensayo de 500 palabras suele medir tanto la calidad como el volumen del texto, pero sobre todo el pensamiento crítico y el trabajo de edición. Así pues, aunque el texto final quede algo corto, estará mejor si estamos convencidos de haber explicado la materia.
Cada sección tiene sus propios límites. Muchos profesores acostumbran crear distintas secciones de trabajo con un mínimo y máximo específico. Puede que nos digan que la introducción debe tener un mínimo de 100 palabras, o que la conclusión debe ir desde las 50 hasta las 100 palabras.
Plugins en Moodle. Esta plataforma educativa dispone de un plugin de conteo de palabras que permite revisar inmediatamente palabras y letras por párrafo directamente desde la plataforma. Eso hace que la tarea de contar palabras sea muy simple.
Integrar el contador durante el proceso de redacción
El uso de un contador de palabras suele centrarse en el momento final de creación del texto, pero es posible que usando el contador desde el principio podamos controlar mejor la estructura y los límites por sección de nuestro trabajo.
Comenzar con el texto plano. No debemos dejar que la redacción vaya sola. Deberemos usar el contador a medida que escribimos, de modo que podamos evitar caer en errores de volumen o en estructuras erróneas de nuestra composición. Así sabremos si vamos por mal camino y si tenemos que corregir o ampliar partes específicas.
Verificar límites de palabras. El primer paso para usar un contador de palabras es simplemente usarlo desde el principio. Podremos comprobar que nuestro texto no está saliendo fuera de los límites fijados en cada una de las secciones que forman nuestro ensayo.
Mantener la estructura clara. Tener claro el desarrollo del ensayo desde el principio nos permite mantener una estructura clara y un flujo lógico en nuestro texto. El propio contador de palabras facilita esa labor.
Evalúa ensayos de cualquier tamaño. Usar el contador de palabras es tan útil para nuestros ensayos largos como para nuestros ensayos más cortos, por ejemplo los que pedirán un mínimo de 250 palabras.